Brillante, resistente a la intemperie, altamente transparente, resistente a los rayos UV y de alta durabilidad: PLEXIGLAS® es un plástico de alta tecnología que cada vez adquiere mayor importancia en la protección del clima. Evonik ha iniciado en mayo una campaña mundial centrada en este tema. Michael Träxler, director del Área de Negocio Acrylic Sheet, nos ha hablado de ello.
[DIA] Sr. Träxler, ¿qué tiene que ver PLEXIGLAS® con la protección del clima?
[Michael Träxler] Muchísimo. Sus propiedades lo predestinan a la protección del clima. Por ejemplo, para el aislamiento térmico: PLEXIGLAS® es un excelente material aislante que permite ahorrar considerables gastos de calefacción. Lo mismo puede decirse del aire acondicionado en los edificios: gracias el empleo de PLEXIGLAS® no es necesario enfriar tanto las instalaciones industriales o naves de fabricación cuando las temperaturas son altas. Otro ejemplo es su durabilidad: acabamos de aumentar a 30 años la garantía contra el amarilleamiento de PLEXIGLAS®. Ningún otro plástico puede competir con ello. Mientras otros productos deben sustituirse transcurridos unos años, el PLEXIGLAS® incoloro conserva sus propiedades.
[DIA] ¿Cuáles son los campos de aplicación de PLEXIGLAS® en la protección del clima?
[Michael Träxler] Por el momento hemos definido
cuatro áreas. En primer lugar consideramos el tema del ahorro de energía mediante
la reducción de los costes de calefacción. Uno de los mayores campos de aplicación
es la construcción de invernaderos. Las planchas alveolares de PLEXIGLAS® permiten
ahorrar enormes cantidades de energía. Por un lado, gracias al excelente aislamiento
de PLEXIGLAS®, y por otro, debido a su gran transparencia, lo que precisamente
en los países nórdicos evita tener que utilizar iluminación adicional los días
grises. Además, la permeabilidad a los rayos UV permite que determinadas especies
florezcan mejor.
El segundo campo es el ahorro de energía mediante la reducción del aire acondicionado.
En este sentido tenemos en mente sobre todo naves industriales o edificios públicos.
Con PLEXIGLAS HEATSTOP® hemos logrado reducir hasta un 60% de calentamiento en
las zonas situadas bajo las planchas. Ello permite reducir la potencia de las
instalaciones de aire acondicionado, con el consecuente y considerable ahorro
de energía.
Nuestro tercer tema es el ahorro de energía en el empleo de luz artificial. Materiales
como PLEXIGLAS® TruLED permiten reducir el consumo de energía gracias a una menor
demanda de LED en comparación con otros acrílicos. Lo mismo puede decirse de
PLEXIGLAS® EndLighten. La iluminación de bordes combinada con PLEXIGLAS® reduce
igualmente la necesidad de recursos luminosos.
Nuestro cuarto tema de campaña es la obtención de energía. Ya hoy, PLEXIGLAS® encuentra
aplicación en las instalaciones fotovoltaicas, en las que se utilizan planchas
con elementos intercalados que proporcionan transparencia y sirven para la obtención
de energía. La aplicación de PLEXIGLAS® como lente concentradora de la luz permite
reducir al mismo tiempo el número de los caros elementos fotovoltaicos. El potencial
para estas aplicaciones es muy grande. Sólo en Alemania nos encargan todos los
años hasta 100.000 proyectos de construcción privada de tejados de PLEXIGLAS®,
de los cuales un gran número es apto para la aplicación de tecnología solar.
En el tema de la obtención de energía existe otro proyecto muy interesante: en
las centrales eólicas solares, las así llamadas torres solares, se pretende que
unas gigantescas instalaciones situadas, por ejemplo, en terrenos desérticos,
aprovechen los vientos ascendentes provocados por la irradiación solar para obtener
energía con la ayuda de turbinas. En el área inferior, exactamente allí donde
se necesitan superficies acristaladas de gran transparencia para estas chimeneas,
PLEXIGLAS® es el material ideal gracias a su alta transmisión de la luz, su resistencia
al calor y su durabilidad.
[DIA] En lo referente a la protección del clima, usted ha mencionado las propiedades del material actuales. ¿Se han previsto además nuevas variantes o nuevos tipos de material?
[Michael Träxler] Cada vez nos aproximamos más al hecho de que PLEXIGLAS® se convierta en parte de una solución. En tal caso no sólo seremos especialistas en PLEXIGLAS®, sino, por ejemplo, en techos para terrazas con tecnología solar. También es concebible la integración de otros materiales en nuestro producto para seguir mejorando aún más las propiedades relevantes para la protección del clima. Dentro de algunos años quizá podamos ofrecer pantallas acústicas con módulos solares integrados o cubiertas para coches de PLEXIGLAS® que incluyan elementos fotovoltaicos.
[DIA] Estamos hablando sobre la protección del clima y la transformación del medio ambiente. ¿Qué significado tiene esto para la investigación y el desarrollo en su área de negocio?
[Michael Träxler] Llevamos muchos años adaptando nuestros productos a los cambios. Un ejemplo de ello es el tema de la formación de algas sobre las planchas, fenómeno relacionado con el cambio climático. Este reto está ganando importancia desde hace algunos años y nos ha llevado a cambiar nuestros productos. Además, en el futuro tenemos que ocuparnos del tema de la limpieza. El hecho de que las zonas climáticas cambien y llueva menos influye sobre el efecto de limpieza de nuestro material: ya no sirve de nada la propiedad de limpieza mediante el agua de lluvia y, por tanto, es necesario sustituirla por otra. En cambio, es ahora cuando en otras zonas están surtiendo verdadero efecto las propiedades ya existentes; por ejemplo, la de “no amarilleamiento”. Ante el aumento de la irradiación solar y la concentración de rayos UV, la insensibilidad del material a la luz UV es un tema de futuro de primer orden.
[DIA] Todos los plásticos precisan una enorme cantidad de energía durante su proceso de fabricación. ¿No resulta contradictorio que un producto con el que se pretende contribuir a la protección del clima necesite al mismo tiempo tanta energía para su fabricación?
[Michael Träxler] Es una cuestión que evidentemente
tenemos que plantearnos. Según parece a primera vista, incluso con razón: al
igual que ocurre con el resto de los plásticos, necesitamos muchísima energía
para su fabricación y consumimos materia prima. Pero, en comparación con la
mayoría de los otros plásticos, ofrecemos una durabilidad extremadamente larga.
Esto significa que, una vez fabricado, se conserva toda una vida, mientras
muchos productos de la competencia deben sustituirse transcurridos unos años.
El segundo aspecto en el tema del desarrollo sostenible es la posibilidad de
reciclaje: cuando PLEXIGLAS® se sustituye transcurridas unas décadas, por ejemplo,
porque el diseño está anticuado, se recicla. PLEXIGLAS® puede volver a convertirse
en PLEXIGLAS®, lo cual constituye la conservación de recursos por excelencia.
Por tanto, al contrastar el consumo de energía necesario para la producción
de nuestro material con su ciclo de vida, queda claro que PLEXIGLAS® es un
producto sostenible que contribuye en múltiples aspectos a la protección del
clima.