Reciclaje
Los traperos fueron unos de los primeros en dedicarse al reciclaje profesional. Recogían desechos para venderlos a personas que los reutilizaran. Su negocio floreció con la invención de la imprenta, ya que, por aquel entonces, el papel se fabricaba a partir de viejos trapos.
Hoy en día, en lugar de viejas prendas, las instalaciones de reciclaje utilizan principalmente papel reciclable, vidrio, metales y basura orgánica. Los plásticos se pueden quemar para aprovechar la energía almacenada en ellos (reciclaje térmico) o se trituran, funden y convierten en nuevos productos (reciclaje mecánico).
Por otra parte, una instalación especial descompone de nuevo PLEXIGLAS® en sus elementos de partida (reciclaje químico). Las ventajas: se ahorran recursos, el componente original de PLEXIGLAS® se libera de todos los demás materiales y se evita la formación de desechos. Esto protege el medio ambiente, con una calidad del producto prácticamente invariable.
PLEXIGLAS® se puede reciclar con un procedimiento de fabricación único en Europa para plásticos. No se producen pérdidas de material.
Proteger el medio ambiente y reciclar PLEXIGLAS®: las ventajas de un solo vistazo
- Se evita la formación de desechos
- Se ahorran recursos
- No se producen pérdidas de material en el proceso de reciclaje
- Elevada pureza del material reciclado


